Buscar este blog

sábado, 24 de mayo de 2025

Existencia

 




No le gustaba hablar de sí mismo. Hablar de sí mismo habría sido como hacer saber de los límites que en él había, y para él, los límites no eran realidades que le atrajeran. Su mayor fascinación era pensar en lo ilimitado, en el infinito, aunque lo infinito y lo ilimitado lo excluyeran a él mismo de su condición de ser y de estar en el mundo, o mejor, en su condición de saberse existiendo dentro del caosmos de lo ilimitadamente desconocido que era todo: en la vida y en su vida.




 


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por asomarte a este blog de instantes

En los márgenes del tiempo

    Según parece, entender ya no importa, o importa muy poco. Lo que importa es seguir lo que te dicen los otros en redes. Ir a donde ...