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domingo, 22 de octubre de 2017

Estudio urbano



La mitad de la cara cubierta por una barba espesa, blanca y gris. En la cabeza una gorra tejida, multicolor, que guardaba la abierta calva de muchos años. Poco antes de acabar la tarde, cuando la claridad va haciéndose tenue y avisa la negrura que ha de caer irremediablemente, el hombre alista el jergón sobre el cemento, viste la espuma con una cobija  desgarrada y coloca algo que insinúa ser almohada. Enciende el cigarrillo, mira el cielo y canta. Calla. Fuma otro cigarrillo. Mira lo que ocurre alrededor de la plaza. Sonríe. Imagina, tal vez, que está en casa. Se acuesta y se tira a dormir.



jueves, 15 de junio de 2017





hacer con las palabras puñados
de tierra y de estrellas
para saludar al pasado

echar un ramo de pensamientos y limpiar
con la lengua la piedra y el epitafio
quitarle polvo al traje
de eso que se recuerda sobre una imagen
vestida hasta sus últimos detalles

hablar
escribir
dejar constancia con la memoria
en los trazos y modelar
un ensayo o una endecha
con el estilo depurado
para estimular la psique
sólo para subrayar la fuerza
de ese vacío que atrae o que atrapa

dejar que el volcán escupa al cielo
con un pensamiento de cenizas y hasta
ver cómo es eso que fue
idea inolvidable como lava en la tierra
o como surcos que acabarán
borrados por la nada





domingo, 28 de mayo de 2017

espuma helada







podían estallar las puertas

o tragarlo en un viento fuerte

podía caerse muerto al bajar las escaleras

o derrumbarse en un pozo lleno de locura


estar en silencio

con las manos heridas por el nerviosismo

de estar frente a tantos ojos

sin ver más allá de las rodillas

donde el refugio estaba quieto

en los lagos de su sombra


podían los fantasmas

entrar por la ventana

y rodear el cuello con vidrios

pinchando la carne

o destrozarlo un estornudo en cualquier hora


podría acabar de una vez con todo el cuerpo

si el visitante lo abandonara en algún sueño

o si el cuarto se le viniera encima 

por una tormenta de verano


estar o no estar en el mundo

donde las puertas se abrían y cerraban

a su espalda

o hablar en la madrugada ante la pared

de sus párpados rojos

para quedarse con la boca llena

 de espuma helada

inerte 

en los nocturnos huesos





sábado, 20 de mayo de 2017

¿ / ¿ / ¿ / ¿ / ¿ / ¿




¿Cuántas preguntas se repiten? 

Las mismas preguntas pero no las mismas personas 

las hacen. Es como si las preguntas hicieran a las personas.

Entonces aparecen esas personas-respuestas:

Anónimas y con las encías al aire. 

Es como si de un momento a otro fuesen a abrir la boca 

para morder las manos y hasta la cara 

de quienes tiritan de noche

con las putrefactas dudas

en el pecho hueco y sin esperanza.



domingo, 7 de mayo de 2017

otra ventana







Ya en otra ventana estaba

El mundo teñido

Agrietado en órbitas profundas.

El mundo

La otra ventana

Con los cristales cortando

El cuerpo de quien duerme

Profundamente

En órbitas verdosas.

En otra ventana

Otro mundo de cuerpo teñido

Lejos de las heridas y

El sueño en las órbitas

Con los cristales temblando en la nada.



viernes, 28 de abril de 2017

en la garganta







Había hecho la pregunta equivocada. Hacia ese espacio ocupado por sus dudas, no había tiempo para confirmar nada. Permanecerían las incertidumbres y los dolores de cabeza.

Dejó pasar un tiempo a ver si así podía borrarse la zozobra. Si había sido efectivo el plazo conformado por la voluntad, lo que seguiría no se aproximaría a la sensación de padecer el cuerpo separado en líneas verticales.

No pasaron ni dos días cuando el cuerpo se le fue mostrando abierto a las puertas de la muerte. Era como si lo hubieran colgado en lo más alto de un muro de prisión, exactamente amarrado a las cuerdas de seguridad.

Electrificado ( ( ( nervioso ) ) ) , sin palabras en la lengua y con la carne hecha un nudo en la zona del estómago, entraría a esa dimensión de la negrura espesa. Para ese entonces, nada iba a mantenerse firme entre los dedos. La sed y el hambre dejarían de ser las exigencias reales del placer y la necesidad; acabarían convirtiéndose, inevitablemente, en poderosos fantasmas que deambularían a la altura de las sombras: donde los ojos se perderían, empujados por la angustia.


Silencio. 

Sensación de cortes pausados en la piel. 

Helor en los huesos. La mente colmada 

de animales muertos. 

Silencio. 

Silencio. 

Agitación y una piedra 

en la garganta.



viernes, 14 de abril de 2017

hipótesis



el viejo freud hizo del sexo

un pretexto de terapia

¿se logró de veras?

oyendo tantos boleros

no estaría seguro de esa historia puerca





Por no ser lo que prometieron que sería

    En los ojos: Unos puntos negros Unas manchas que se extienden Sobre un vidrio opaco.   En los oídos: Unos cantos de gril...