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viernes, 10 de noviembre de 2017

Sombra de palabras



Se ve en el espejo: el espejo en el que se emocionaban los pensamientos medievales. Allí vuelve a hacerse
la distinción entre sustancia y especie, entre accidente y esencia. Se retira del espejo y queda la huella, el eco de una sombra de palabras, el ritmo de un tiempo que sucedió en instantes. Luego llega a hacerse la pregunta en duda que se extiende y que dice: ¿dónde estabas cuando el espejo se volvió pantalla? ¿Dónde estabas cuando los dedos tocaron las letras que sonaban a pensamiento y a sueño destilado en música para ciegos?






miércoles, 1 de noviembre de 2017

NUNCA MÁS




Permanecer Aquí sería como renunciar a los distintos juegos de posibilidades que habrán de suceder Allá.

Aquí el viaje no abandona ni la sombra. Es lo mismo que morir hundido en las aguas negras del monstruo. Monstruo alimentado con los venenos de un pasado que no acaba de pasar nunca.

Permanecer Aquí no es conveniente, y menos cuando el monstruo aburre tanto; ya ni sus gestos ni sus gritos asustan a nadie, ni siquiera al recién nacido.

Desbaratarse: Irse con los vientos de la noche, 
y que el monstruo quede 
en esta tumba de Aquí y Ahora,
e integrarse Allá: Después y siempre
y nunca más: NUNCA MÁS



domingo, 22 de octubre de 2017

Estudio urbano



La mitad de la cara cubierta por una barba espesa, blanca y gris. En la cabeza una gorra tejida, multicolor, que guardaba la abierta calva de muchos años. Poco antes de acabar la tarde, cuando la claridad va haciéndose tenue y avisa la negrura que ha de caer irremediablemente, el hombre alista el jergón sobre el cemento, viste la espuma con una cobija  desgarrada y coloca algo que insinúa ser almohada. Enciende el cigarrillo, mira el cielo y canta. Calla. Fuma otro cigarrillo. Mira lo que ocurre alrededor de la plaza. Sonríe. Imagina, tal vez, que está en casa. Se acuesta y se tira a dormir.



jueves, 15 de junio de 2017





hacer con las palabras puñados
de tierra y de estrellas
para saludar al pasado

echar un ramo de pensamientos y limpiar
con la lengua la piedra y el epitafio
quitarle polvo al traje
de eso que se recuerda sobre una imagen
vestida hasta sus últimos detalles

hablar
escribir
dejar constancia con la memoria
en los trazos y modelar
un ensayo o una endecha
con el estilo depurado
para estimular la psique
sólo para subrayar la fuerza
de ese vacío que atrae o que atrapa

dejar que el volcán escupa al cielo
con un pensamiento de cenizas y hasta
ver cómo es eso que fue
idea inolvidable como lava en la tierra
o como surcos que acabarán
borrados por la nada





domingo, 28 de mayo de 2017

espuma helada







podían estallar las puertas

o tragarlo en un viento fuerte

podía caerse muerto al bajar las escaleras

o derrumbarse en un pozo lleno de locura


estar en silencio

con las manos heridas por el nerviosismo

de estar frente a tantos ojos

sin ver más allá de las rodillas

donde el refugio estaba quieto

en los lagos de su sombra


podían los fantasmas

entrar por la ventana

y rodear el cuello con vidrios

pinchando la carne

o destrozarlo un estornudo en cualquier hora


podría acabar de una vez con todo el cuerpo

si el visitante lo abandonara en algún sueño

o si el cuarto se le viniera encima 

por una tormenta de verano


estar o no estar en el mundo

donde las puertas se abrían y cerraban

a su espalda

o hablar en la madrugada ante la pared

de sus párpados rojos

para quedarse con la boca llena

 de espuma helada

inerte 

en los nocturnos huesos





sábado, 20 de mayo de 2017

¿ / ¿ / ¿ / ¿ / ¿ / ¿




¿Cuántas preguntas se repiten? 

Las mismas preguntas pero no las mismas personas 

las hacen. Es como si las preguntas hicieran a las personas.

Entonces aparecen esas personas-respuestas:

Anónimas y con las encías al aire. 

Es como si de un momento a otro fuesen a abrir la boca 

para morder las manos y hasta la cara 

de quienes tiritan de noche

con las putrefactas dudas

en el pecho hueco y sin esperanza.



domingo, 7 de mayo de 2017

otra ventana







Ya en otra ventana estaba

El mundo teñido

Agrietado en órbitas profundas.

El mundo

La otra ventana

Con los cristales cortando

El cuerpo de quien duerme

Profundamente

En órbitas verdosas.

En otra ventana

Otro mundo de cuerpo teñido

Lejos de las heridas y

El sueño en las órbitas

Con los cristales temblando en la nada.



Por no ser lo que prometieron que sería

    En los ojos: Unos puntos negros Unas manchas que se extienden Sobre un vidrio opaco.   En los oídos: Unos cantos de gril...