Todo ocurre en un instante, aunque no lo comprendamos todo, incluyendo el instante mismo. Bocanegra
Buscar este blog
miércoles, 14 de mayo de 2014
De lo lejos
ya lo lejos se ha ido y ha quedado un cofre
lleno de nada
se ha ido en el último traje de los buenos días
de las buenas tardes
y el hasta pronto incierto
jamás resuelto en las lindes de lo verdadero
hoy el aquí es un ahora suave y callado
pleno de hojas verdes
con un tronco que recuerda eternidad
con un ahora que no extrañará jamás
ni el ayer ni el día siguiente
ya lo lejos se ha ido
se ha ido
ido
ido
lejos
sábado, 3 de mayo de 2014
Entre cielo y tierra
Una
piedra entre cielo y tierra.
A
veces el colorido abundante de las aves
El
agua secándose a veces en la herida.
El
ensueño debajo de la piedra
Como
una sombra helada el mar de aves
Como
un altercado de horas
Como
si en ese entonces todo se iluminara.
Lodo que
fue polvo antes de la noche.
Aroma
seco de árboles sin fruta.
Un
viento / una flama que atiza el recuerdo
Y la
aurora de guitarras quemadas en los dedos.
miércoles, 30 de abril de 2014
Naturaleza muerta
En
la enfermedad pueden suceder ideas que obsesionan. A cuarenta y tantos grados
de temperatura en el cuerpo y tras varios días de intenso trabajo intelectual,
nada raro puede resultar que se piense, por ejemplo, que de este lado del mundo,
la lucha de clases es inexistente. En verdad que en los medios de comunicación
la insatisfacción social no aparece. Todos los daños que son presentados y
representados por la mayoria de los mass media de este lado del mundo, pasan
por ser expuestos en la naturalización de hechos, como si fuera lo más natural
que existan psicópatas disparando a las multitudes, o que se condene a muerte a
un sujeto que dio muerte a otro sujeto.
Viendo
la manera en que dramatizan los meteorólogos los hechos de la naturaleza, hasta el grado de presentarlos en clave de
epopeya, y por el contrario, que los hechos de la sociedad sean expuestos como
si hubieran sido producidos por las atmósferas sucias de la tierra, viendo esto
así, nos lleva a creer que hay todavía quienes se obstinan en presentar a la
naturaleza como el origen de todo el mal, y al bien, como una propiedad de
algunos poderosos.
Luego
de presenciar de este modo los hechos en la televisión, la enfermedad abrió las
puertas al teatro de las exposiciones críticas. Una exposición crítica
comenzaba o tenía como título de entrada
los movimientos sociales de transformación y pérdida. Lo que en algún
tiempo se pensó de las revoluciones sociales, éstas acabaron rebajadas en el
discurso de las sociedades avanzadas y democráticas nada más que a revueltas
sinsentido. En tanto que por contraparte, el sistema económico de explotación
se ha mantenido como la cosa más natural del mundo. Ante esto, bien se puede
afirmar que la explotación del hombre por la máquina llegó para ser situada en
los mismos términos que se pìensa y se habla de los grados de temperatura.
Hablar de un frente frío como hablar del cierre de una industria y la apertura
de esta misma en otra zona del globo, parece ser, por el momento, propio de una
realidad indistinta en la psique social.
La
pérdida –enumerar todo lo que se ha venido perdiendo del ser humano; si es que
alguna vez existió realmente ese ser humano del que hablaron y escribieron
filósofos y poetas, novelistas y ensayistas- sería tanto como hacer la versión
de un apocalipsis de esta época inernetizada.
Por el contrario, ahora el hombre de las sociedades desarrolladas,
tecnologizadas, ha venido radicando o ha sido convertido en poco menos que un
fantasma, ahora ha dejado de tener sentido aquello que Marx había concebido: la
explotación del hombre por el hombre. Ahora la tecnología ha hecho posible
prescindir de capas sociales utilizables para su explotación. Los sistemas de
producción han llegado al extremo de hacer de la basura un tesoro, y del
humano, una realidad despreciable. Cuando este mismo sistema de producción haga
de la mierda oro, entonces la mayoría de los humanos nacerá sin culo.
Mientras
tanto, la calma chicha se sostiene entre la cara y la pantalla de ese objeto al
que se le ha adjuntado inteligencia y poderío.
El
punto clave que hacía pensable al ser humano –si alguna vez existió, insisto- ha
terminado diluyéndose entre las capas de los delirantes palimpsestos de la
sociedad del espectáculo, en los que declarar los abusos perpetuados y perpretados
a base de frecuentes mentiras, ha resultado cada vez más fácilmente deglutibles por el
digestivo sistema con que ha venido adquiriendo vida el gigante de invisible
rostro, adorado y odiado al mismo tiempo por los millones de seres que pululan
en un cada vez más horroroso y contaminado mundo.
Hasta
lo insoportable, lo más insoportable, sin duda, puede pasearse por las calles
con la naturalidad propia, o mejor, con la normalidad aceptable con que lo hacen
algunas muchachas dirigidas por sus finos perros.
o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o
sábado, 26 de abril de 2014
Esperar
La mosca
en el techo, iluminada por la luz de una lámpara. Abajo de ésta, sobre la
mesa-escritorio, una Holy Bible, quieta para ser recogida por el habitante de
este cuarto de hotel...
Penumbra.
Calor. Aire de horas apretado entre la alfombra rojinegra y los muros
avainillados.
Afuera
el rumor de los motores hace pensar en el mar, sobre todo –es probable- en quienes
llevan atorados varios minutos en uno de los nudos viales –cada día menos
útiles para los flujos de los coches altatecnologizados que desde la ventana se
alcanzan a ver como una serpiente variopinta bajo este cielo pardo.
Pero del
lado de acá, se puede escuchar como en un suave recuerdo las frescas cuerdas de
una obra de Arvo Pärt.
La tentación
de escribir es fuerte.
Sale la
máquina de su estuche de tela. Se abre como una mariposa negra en el silencio
de la luz anaranjada. Brilla la pantalla. Aparece una página blanca sobre un
fondo azul claro.
La música
de Arvo Pärt es más poderosa que las ideas que puedan ser puestas en la
página electrónica.
Esperar.
Conviene esperar a que suene o se pinte con intensidad la imagen, la idea
inicial del texto posible.
Esperar,
es todo lo que se necesita para entrar en el otro mundo de las palabras.
La mosca
en el techo, iluminada por la luz de una lámpara. Abajo de ésta, sobre la
mesa-escritorio, una Holy Bible, quieta para ser recogida por el habitante de
este cuarto de hotel barato.
sábado, 19 de abril de 2014
Arriba de los hombros
Ya podrán
darse cuenta que te has ido. Ya no te verán por las noches tocar las puertas de
la realidad ni escucharán el paso justo de las sombras trepándose hasta lo más
alto de los muros.
Habías
pensado en el cielo de aquellos días, suspendido en los hombros de las nubes,
ajeno al color de las palabras. Y regresaste al punto de las horas en que
habías decidido abandonar la mesa en que habías estado dibujabando los
contornos de esa boca, que decía.
Ya
podrán darse cuenta que te has marchado. Ya no te verán por las mañanas
levantando las basuras ni conocerán nada que no esté asegurado por los
encabezados de los diarios.
De nuevo
el cielo estaba encima de los hombros de otras nubes, suspendido en los huecos
que hacían las ramas. Ya tampoco eras tu mismo, pero estabas contento de la
aparición de esas grises sombras.
Había sido un
deseo, y la imagen de ese deseo que se esfumó en los labios de la boca que hubo
dicho:
Ya no
estarás en parte alguna…
Mirando
las nubes, se te vino a la garganta la sensación del no ser, y encontraste en
ellas el secreto…
No hay
para qué decirlo, o de lo contrario habrá que borrar todo lo que arriba ha sido
comprendido.
O o o o o o O O O O O o o o OOOOOOOOOOOOOOOOOO / / / / /
lunes, 14 de abril de 2014
Brevedades
Con óleos y amapola fue
quitando las asperezas de su piel.
Igual que ríos de mercurio atravesando
oscuridades, concibió Mariana su pensamiento.
Todo su aroma acompañó el
dilatado paseo de las manos por los hombros, por los brazos, por las piernas,
percibiendo a la vez el desplazamiento que hacía con su sombra la invocación en
las sábanas, la ilusión de las formas inmutables. Grato le resultó columbrar la
sostenida caída de un cabello finísimo por el espacio, y más placer le entró al
percibir en la punta de la hebra las brevedades de un torbellino que se hizo en
uno de los taludes que había esculpidos en la manta.
Con fruición aspiró la
fragancia de áloe.
Por todos sus poros experimentó el colmo de la vida. Después
de postrarse en el centro de la cama -los talones bajo las inmaculadas nalgas,
los brazos en cruz sobre sus pechos-, cerró los ojos y se dispuso a meditar.
Tras los instantes que tuvo que emplear para quitarse al mundo de la
conciencia, se fue yendo algo de su cuerpo a un mar cósmico. En alguna parte de
la vida se encontró con el alma suya, bogando en las aguas de un océano
inconmensurable, bañado de sol y de cielo transparente, y en donde no podía
saber con toda certeza si estaba en la Tierra o en dónde.
Volvió de ese viaje con la cara bañada en
lágrimas.
sábado, 5 de abril de 2014
La no persona
By Misha Gordin
La no
persona se aposentó en el templo de sus mayores. Allí dejó que la corroyeran sus
palabras como una droga. Allí el silencio era propicio para alucinar en el
espacio de los muros; con la suma de las grietas surgían rostros que acababan
acompañándola, y así, en cada sombra un paisaje y muchos caminos para ser
recorridos al ritmo de ciertos verbos. No había para que oponerse a la aguja
que entraba en sus carnes y hacía de la bóveda cerebral una pantalla para ver
la ciudad en que había vivido durante tantos años.
Embelesada por los lentos giros del
caleidoscopio en que se había ido convirtiendo su mente, ya no supo –ni le interesó, quizás- reconocer
o distinguir si lo que veía estaba allí afuera de sus ojos o adentro de su
cuerpo.
Después de mucho tiempo, la no persona
decidió hundirse en el océano de las lenguas muertas.
By Misha Gordin
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Por no ser lo que prometieron que sería
En los ojos: Unos puntos negros Unas manchas que se extienden Sobre un vidrio opaco. En los oídos: Unos cantos de gril...
-
Era un animal enorme y lleno de bichos. Enfermo. Ni las tantas vacunas ni toda la gran cantidad de drogas pudieron alejarlo de todo el ...
-
Detenerse en el centro de un oscuro pasado Detenerse exactamente en el momento que nada está para inhibirlo Centro de ásperas capas ma...
-
Una frase que se quemó en la oración del amor Un amor que fue aroma de pétalos inexistentes ( ( (Así cayó el recuerdo de un presen...