Entradas

Mostrando entradas de octubre, 2013

Moradas

Imagen
((((((Nunca está de más decirlo: el trabajo fotográfico es de Eduardo Arrona, y de lo otro, sí que está de más informarlo.









¿A dónde ver
y soltar las ganas
de romperse
en pedacitos?


¿Hacia cuál lugar
dirigir el paso
y establecer
un diálogo
de verdades rotas?


¿Cómo ir en paz/
sin miedo/
mirando el espejo
de los minutos en futuro?





Uno se quita la cara
Y la guarda
Como se guarda uno mismo
En el silencio de la tarde.
Uno deja salir el humo
Y se evade /
Junto con él /

La triste calma de domingo









Un misterio de isla
((( marecito de luz y sombra.
Un cosmos rodeando la estrella negra.
Un instante solo
((( gato al infinito que asoma negro.
Un umbral y toda la luz afuera /
((( cielo azul estilando  
detrás de una puerta.


Última noche

Era su sueño: Morir despierta. Y lo consiguió. Nunca más volvió a soñar.
Lesguievo Znahda


Se podía pasar las horas escuchando música. De hecho, fueron años, muchos años, los que vivió con gran cantidad de horas acumuladas escuchando música. Pero un día, después de haber tenido algunos sueños que se le habían quedado hundidos en la piel, se le desprendió la pasión de escuchar todas las noches, durante no menos de dos horas, las obras de diferentes autores y de diferentes épocas. Era como si se hubiera empachado con tantos estilos aprecidados en tantos años.   
            -¿Qué te ocurre? –interrogó Nicolás-: ¿Por qué es que has dejado de escuchar música?
            Mariana dudó que fuera cierto y sincero el interés de Nicolás por lo que se le había hecho en el alma. Pero viendo que él se había quedado mirándola directamente a los ojos, tan sólo dijo:
            -He sentido la presencia de la noche, absolutamente distinta a todas las otras noches. –Y no explicó más.
            Nicolás fue …

Y:::::::::::::

Imagen
He aquí mis piernas rotas
Tiradas en el día a día
Y la mirada llena
De mapas y de argentino polvo


By Eduardo Arrona


Polvo / polvo / polvo
         O también líquido
Transparente
Como tiempo en las venas
Y las sombras que se reflejan
                                 negras
Y el después que se estila
Casi lodo por los agujeros y las grietas

Las grietas en la piel
Como heridas botas 

Bajo este sol que limpia y quema
Como sangre evaporándose
Como sangre
Como polvo
Como sombras que se reflejan
                            negras / negras

Y:::::::::::::::::::::::::: :::::::::::::::::::::::::::::ni una piedra.

A tientas

Imagen
1
Tal vez así fue tu pesadilla, Munch:



Por otra parte, en el cuerpo de las horas se oye algo como un 

resuello, o como un gemido.

Es casi el grito mudo que pintaste. 

Supongo.

Otros dirían otra cosa, que podría ser -viéndolo y palpándolo con la 

mirada- la mueca última del ser que desapareció por la voluntad de 

un asesino.


Pero para quien no ve ni oye nada 
sobre esto de lo que se ha estado hablando 
en este instante, 
apenas si se preocupa de saber más que la oruga 
con quien había charlado Alicia en otra historia.

2

Otro que no es Munch,

al poco tiempo se detiene a observar lo que yace a sus pies.



¿Qué mira?

¿Qué dice que palpan sus ojos?

Como a la una y cuarto de la madrugada, yendo a pie por la calle 

principal de esta villa maicera, encontré al diablo metido en una 

lata de cerveza. Siendo yo tan tímido y cobarde, se me hizo fácil 

patear lo que yo creí  sería un colchón tirado. Pero luego, tan

luego como todos los luegos que desatan tempestades, escapó un

escalofriante grito que me desbarató la calma …

En esta hora

Imagen
By Luka Hugues


Rara vez hablo de Mí. Es tan huidizo, tan lleno de olvidos y tan pegado a los suelos del bajo pensamiento.
Me parece que sería más limpio hablar de Nueva York, o de la Coca Cola que puso helado el paladar y se llevó toda la espuma espesa de horas llenas de horas quemadas con hielo y no especifico más.
Sobre todo cuando se ha escuchado por primera vez el mundo de Anne Gillis / Laurie Spiegel AND otro-as más, podría ser tan arriesgado comentar de las cosas sentibles en Mí / tentables en Mí / incorporables en Mí.
Pero he querido hacerlo ahora, en esta hora de escalofríos que punzan hasta lo indefinido. He querido ir cortando los pedacitos de un poema que escribió cuando tenía ochenta años. Una época en que los días raspaban la garganta y el pecho. Y que decía: ) ) ) ) ) ) ¡ ? ________________
Algo más o menos así De ser cierto, parecería una locura no admitirlo. & /
U