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Mostrando entradas de noviembre, 2012

A la luz de las lámparas

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No era más cierto ni más seguro hablar de yo que de tú. Tanto yo como tú formaban parte del cúmulo de sombras arrinconadas y que había que sacar a la luz de las lámparas. Esto es, había que hacerlas vivir al ritmo de horas nocturnas, haciéndolas meter el cuerpo en cuestiones que durante el día era casi imposible tratar con el tono y la fuerza de los pianísimos.
En el día los rugidos de los motores aéreos y terrestres inhibían para tratar nada con las sombras. En los días todo aparece en abundancia de imágenes que enceguece; son días en que el deseo de infinitud se apodera de la eternidad en que descansa el vacío, y no hay nada que no aparezca investido de posibilidad. Pero lo cierto es que esa abundancia de imágenes en que todo parecía posible de ser adquirido, se desvanecía irremediablemente en la imposibilidad de poseerlo.
No había yo ni tú. Entre nosotros sólo había materia reventada por tantas formas y colores. La sombra de nosotros se hacía apenas con  la realidad de algo que se a…

Configuraciones

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Te ves en el agua, pero prefieres buscarte en los espejos. A veces también lo intentas en el vidrio de las vitrinas. Sabes que al verte allí reflejada, sobre la superficie en la que logras obtener el análisis preciso a la velocidad de los fotógrafos, habrá otros atrás -o a los lados- atendiendo el acto tuyo que ellos suelen también testimoniar, aunque con otros motivos o para alcanzar otros fines. Pero tú, a diferencia de la mayoría, al buscarte en la imagen constatas la existencia de la realidad más íntima y porosa que hay por encima de los ojos.
Tus ojos, del tamaño de la admiración.
          Lo que seguiría a continuación podría ser el tejido invisible de las miradas y de los pensamientos. Cada mirada un instante, cada pensamiento un destello fugaz. El cuadro íntegro sería entonces el resultado de múltiples instantes que hicieron y deshicieron la configuración presente de las emociones. Quizás lo más exacto sería hablar de un film, en vez de “el cuadro”. En el film las repeticiones…

Otros días y otras noches

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¿Qué sería quién? Ya por adverbios o adjetivos o sustantivación mayúscula. ¿El que teniendo riquezas llega a pobreza extrema por aquello de haberse dedicado toda la vida a hacer obras de arte incomprensibles y a publicarlas gastando todo su dinero, hasta el colmo de morir en la calle como cualquier otra sombra; o aquel otro que, estando entre los millones de pobres que pueblan la tierra, no se ve impedido para mantener viva la pasión y crear obras de arte que nadie quiere publicar, o que nadie tiene oídos para apreciar, y que muere sin jamás haber recibido un aplauso por sus obras artísticas ni mucho menos una caricia amorosa por ninguna de las criaturas en quienes se inspiró?
¿Quién sería qué para no caer del fino filo de la copa que aparenta contener la dicha o la felicidad de los días?
          ////// ??????



          Morir de frío, como tantos otros que crearon otros días en el silencio de las noches, o también, que hicieron nacer otras noches entre la ruidosa sucesión de los días.…

Hace tiempo

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Hace tiempo ya que el yo se esfumó o se fue de bruces en lo recóndito más lejano.
Hace tiempo que los abuelos no han entrado al bodegón en el que yo se bebía la tarde y acababa noche y harto de madrugada.
Hace tiempo que los goznes de la puerta añeja no chillan ni hacen esconder la cabeza al gato ciego que se quedó para morir en esta casa.
Hace tiempo que se perdió la nube en la mañana que hacía llover minutos en medio de una hora aciaga.
Hace tiempo y vida y árboles que se han deshojado bajo un cielo azul a veces y ahora el yo que lo hacía despedazado en sueños ha venido a que le dé las buenas noches y un trozo de algo fresco o tibio como un pezón de joven madre.





“Buenas noches” dijo el yo, y se volvió al recóndito más lejano en que descansa o muere por meses…

Hace tiempo...




Eso

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Otro signo o quizás toda la ausencia de signos. 
Mueca apenas / Entrevisión.
¿Gesto colmado con otros gestos?
Sin palabras.
Caída cierta, adivinada en su escurrimiento.
Ausencia de palabras.







Real emoción / ¿Imaginación verdadera?
En absoluto sencillo.
En absoluto simple.






Todo eso en agrietamiento hondo.
Sensaciones / Todo el cuerpo fustigado.
Todo dispuesto en su sangre.
Aroma y eco de haberlo apenas
Sin palabras saboreado / sabido.




Eso.

Derrumbamientos

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No sabía escupir Nunca supo escupir Murió sin escupir.







Pensaba en la realidad, y la realidad se hacía otra. A veces una cuerda hecha con hebras de luz y ceniza. Un pensamiento frío de madrugada. ¿Morir en la ausencia de música? Imposible. Desbaratarse al llegar la lluvia O dar la espalda en el espejo y romperse Como ola, romperse Como vidrio, romperse. Eso es todo. Romperse.





Poner el cuerpo y ver la sombra que huye despavorida en la noche.
¿Poner el corazón en los labios? ¿La boca entera en el beso?
Caída de piedras, tal vez, el beso la boca entera y el derrumbamiento el derrumbamiento…
Poner el sueño y mirar la vida que se hace enteramente de imposibles.


Espejos

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El nombre del restaurante importa menos que los espejos en que se podían ver los comensales mientras comían platillos caros y buenos vinos. También, los platillos que comían Amador Brefantas y sus amigos importan menos que lo que sucedió en uno de los espejos. Era de noche y cenaban celebrando algo que tampoco importa decirlo en esta historia casi increíble.
            -Estaba con la copa levantada cuando vi en el espejo a otro levantando la copa y llevándola a los labios al mismo tiempo que yo lo hacía –confesó Amador a su mujer, mientras sacaba los brazos de la camisa.
            Esmeralda vio a Brefantas desde la cama y desde la empañada ventana del sueño que se resistía a abrirse a la otra realidad, y permaneció así, sin estar segura de estar mirando a su esposo adentro de un sueño o adentro de la otra realidad donde Amador Brefantas había estado y desde la cual llegaba a confesarle un extraño acontecimiento.
            -No estaba ebrio como para aceptar que había sido una alucina…

Siluetas

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α


Todo parece estar en orden. La mañana está fría. Adentro de los oídos cae con fuerza la voz de Berth Hart. Sobre la pantalla del ordenador hay una silueta que baila a orillas del mundo. Sobre todo si se trata de un orden conseguido en la verticalidad del dibujo, que se logra con los perfiles claros que da la flotación de viajar mediante rutas claras y bien conocidas. Borges: Que otros se jacten de las obras que han escrito, que yo… etcétera. Pero si el dibujo se torna garabato y no se abandona ya a las flotaciones sistemáticas de la costumbre, y, con rotunda decisión, se obstina alguien en trazar a contra corriente sus impulsos, puede ocurrir una presión que llevará a afrontar los extremos peligrosos, hasta el colmo de no tener ya, quizás, fuerzas para vencer el espanto que acontece cuando se llega a palpar –con toda la imaginación- eso que se hace con base en lo desconocido.

Lo desconocido.                           No la pregunta de la ciencia ni de la filosofía.                     …

Aquellas tardes

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El niño Juan creció; al igual que su amiga, la Güera Catalina. El juego que hacían con sus cuerpos durante aquellas tardes ha quedado bajo los escombros de un tiempo ajeno. Ya la madre que dormía mientras ellos se descubrían en cada zona del cuerpo a orillas de un lavadero enlamado, ha envejecido tanto, se ha vuelto tan olvidadiza y tan llena de ella misma con su silencio. 

       Ellos también han envejecido, pero no tanto como la madre que esperaban a que durmiera para ir al patio a jugar y satisfacer la curiosidad. Su pueril erotismo.
¡Cuántas sensaciones habrán padecido! ¡Cuántas gotas de risa debieron caer en el verde pavimento de aquel patio rodeado por paredes blancas y no muy altas! ¡Cuántas tardes han pasado desde entonces!




Ahora están en otro espacio. Viven con otra edad y ya no juegan con el cuerpo, tal vez. Ahora la curiosidad radica en saber qué es eso que el cuerpo les expresa durante los minutos previos –o las horas si el insomnio está presente- a que llegue el sueño.
Aunq…

Pasarán las horas

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Sing a word / sometimes the world Or Dance with my hands  All the time.
Ora o Llora Bajo el agua otro llanto De lágrimas o de lluvia torrencial.
Struggle / Struggle / Struggle Each shadow flows among the fallen walls.

Se expanden los ojos Se hinchan hasta el colmo De remolinos con aire en la garganta No es invierno / Es la espectacular muerte que sopla Helando la osamenta de esos cuerpos Abandonados al dolor
Desesperación amarga / supongo Todos los instantes Pintados con la vida / De incontables años En el corazón mientras tanto / punza algo Unastillita de luz y sombra / creo.



Sing a word /sometimes the world Or Dance with my hands All the time.
Los sobrevivientes irán regresando al paso de las horas. La muerte volverá a adquirir las proporciones de la normalidad íntima. Pero durante las noches…